domingo, 29 de noviembre de 2015

Mis problemas como lectora: Interrupciones

Mis problemas como lectora: 
Interrupciones


Soy adicta a la lectura y si estás leyendo esto, supongo, que vos también. ¡Hola!

Dado la cantidad de libros que leo, muchos dirán que es algo bueno, otros dirán "¿Por qué?" (pregunta que es idiota responder, tanto como la persona que la hizo).
Lo cierto es que de algún modo, aquellos que amamos la lectura, nos topamos con un MONTÓN de problemas.
¡¡¡No todo es vomito de arco iris!!!
Ok, sí, tenemos una larga lista de novios. Otra lista, incluso más larga de lugares que hemos recorrido. Y una imaginación feroz, que rivaliza con cualquier infante.
Pero repito... NO TODO ES BELLEZA, BRILLITOS Y POLVO DE HADAS.


Podemos estar horas limpiando, ordenando y un GIGANTEZCO etc., y ¡ni el maldito universo se percata de nuestra existencia! 
Ahora... Sujetamos un libro y... tu mejor amiga te llama en un colapso nervioso porque tuvo la pelea número 100 con su novio, la cena está lista, el perro del vecino entra volando por la ventana y la luna se prendió fuego.
¿Really?
Estuve todo el maldito día buscando algo que me evitara colgar la ropa y ¿se te ocurre molestarme justo cuando mis bellas manos sujetan el inmaculado libro?
¿Y saben que es lo peor de todo?
NADIE PARECE SENTIR CULPA DE INTERRUMPIRNOS. ¿Por qué, Dios, por qué? 

Exijo que mi tiempo de lectura sea respetado como lo es la televisión.
Cuando mi familia está mirando la televisión y quiero entrar a la habitación, tengo que ir caminando como si tratase de un campo minado, calculando cada paso para no hacer ningún jodido ruido. Y pobre de mí si por equivocación paso frente a la pantalla y les interrumpo dos nanosegundos de visión, de golpe me transformo en una abominación de la humanidad y no tengo derecho a seguir viviendo. Solo porque pase corriendo, y cuando digo correr me refiero a que realmente le puse unas terribles ganas e intente imitar a Flash.
Pero cuando yo toco un libro... Mi habitación se transforma en el Banco de la Nación, la puerta se vuelve giratoria y el edificio hace reunión de consorcio sobre mi cama.

Pero, ¿saben que es lo que más detesto?
Te ven con el libro en la mano, los ojos fijos en esas bellas páginas. El chico se le está por declarar a la chica, el deseado primer beso está llegando. Él está dejando de lado todo ese sexy orgullo.... y te preguntan "¿Estás ocupada?"
...
...
...
What the fxxx
NO, ESTABA SUJETANDO EL LIBRO PARA INTENTAR ENTENDER CÓMO SE SIENTE LA BIBLIOTECA.
Y entonces, elevas una mano, es una seña universal de "DAME UN SEGUNDO", porque sinceramente no podes dejar una oración a la mitad,  y entonces te dicen: "Solo te quiero decir algo", llegas a ese bendito punto final y con toda la fuerza de voluntad que alberga tu organismo, quitas los ojos de la página, te desprendes de ese maravilloso mundo, abandonas a ese hermoso personaje y miras a la persona, intentando ocultar el volcán de furia que te invade, para que te diga alguna idiotez que sin lugara duda podía esperar hasta que terminaras de leer incluso el libro completo. 

A razón de esto, me termine transformando en una noctámbula. La caminante de la noche de mi casa. 
Espero que cada alma se vaya a dormir, y entonces, mi novio del momento y yo nos volvemos a encontrar. La vida es perfecta, la historia fluye sin interrupciones, hasta que mis ojos me suplican que los deje descansar, y ahí entramos en una lucha eterna por un capítulo más, pero ese ya es otro problema.

¿Les suele pasar esto? ¿Cómo resuelven ustedes el tema de las interrupciones durante el sagrado tiempo de lectura? 

Hasta la próxima,
Bye-Cri!

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